Boca se desbarranca en la tabla y extiende su patético momento futbolístico, que ni siquiera el regreso de Juan Román Riquelme pudo cambiar. Por más que el estratega, de tanto en tanto, fuese el generador de los aislados pasajes de claridad que entregó el equipo, Olimpo ganó por primera vez en La Bombonera con absoluta legitimidad, trepó nuevamente a la punta y salió de la franja de Promoción. Y lo hizo con sus mejores armas, a partir de un buen toque de pelota, más al aprovechamiento eficaz de sus chances. Ya en el primer tiempo, el asistente Javier Uziga cobró un offside imaginario de Maggiolo, que convirtió ante la salida de García, en un fallo perjudicial para el "aurinegro". Pese a las afirmaciones de Falcioni, Boca no tiene equilibrio y dio innumerables prueba de ello en el partido. Tampoco juego ni gol. Para colmo, se lesionaron Erviti  y Rivero. Está penúltimo, lleva 403 minuto sin convertir. Y no es por una mera casualidad.